Hoy es 2 de mayo de 2007. Ayer algunos bajamos a la manifestación del 1 de mayo con la ilusión de estar participando de una lucha, de algo que sirviera para acabar con la mortalidad laboral, con la precariedad, con la explotación, con los abusos, con el mercado negro laboral.
Lo cierto es, que las manifestaciones de ayer de Bilbao eran algo diferente a esto. El 1 de mayo en Bilbao fue un día de división. Un día en que los sindicatos estaban más preocupados de llevar banderas que de llevar ideas y propuestas( por ejemplo, el convenio de metal de Vizcaya que lleva tres años estancado).
En los discursos se entremezclaron reivindicaciones laborales con reivindicaciones puramente políticas, es decir, que ocupan todos los días las páginas de actualidad de los periódicos, y las sesiones de control al gobierno cada miércoles.
¿A qué viene que UGT y CC.OO. cierren sus discursos con el Eusko Gudariak? ¿Por qué había más ikurriñas que afiliados? ¿Por qué en Euskadi un trabajador vasco del metal es diferente a un trabajador español del metal?
Yo creía que la clase obrera es eso, clase obrera.
miércoles, 2 de mayo de 2007
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1 comentario:
"¡Proletarios de todos los Países, uníos!", sí era la frase creo.Desgraciadamente es todo lo contrario. En vez de luchar todos por el objetivo común los intereses están más puestos en ver bajo que bandea desfila cada uno, a que sector obrero corresponde,... en vez de solucionar problemas reales.
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