jueves, 25 de octubre de 2007

Como te digo una co te digo la o

En el anterior post arremetí contra los servicios privados de espionaje, hoy me apetece alagar los servicios privados de vigilancia instalados en algunos lugares públicos.
Tengo la ligera sensacion, de que sin la grabación del video de seguridad del metro de Barcelona, la agresion a la chica ecuatorina por parte del drogata desgraciado, habria quedado impune.
A mucho hippie de postal y a mucho porgre despistado se le llena la boca a la hora de criticar la instalación de este tipo de camaras en lugares de tránsito. Yo me pregunto por qué. ¿ quiza porque más de uno consigue impunidad absoluta a la hora de hacer lo que le sale de la bisectriz? Hago esta reflexion, porque resulta que los que más critican en Euskadi la instalacion de estas cámaras se dedican a llenar el campus de Leioa, elijo un lugar al azar de toda la geigrafia vasca, de pintadas fascistas y amenazadoras.
Se que es lamentable y que sería mucho mejor que todos fueramos felices, comieramos perdices y nos dieramos besos en vez codazos en el bazo. Que le vamos a hacer, somos así de majos y necesitamos que nos vigilen.

1 comentario:

krollian dijo...

Hola.
El enlace del ciudadano cabreado no es correcto. Es cabreao. Por eso es de Bilbao...